Trombosis venosa profunda

Si sospecha o piensa que puede estar sufriendo una Trombosis Venosa Profunda, no pierda tiempo, hable o vea a su médico urgente

» Trombosis Venosa Profunda y Embolia Pulmonar


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¿Por qué es importante saber acerca de la Trombosis Venosa Profunda y prevenirla?

Video sobre TVP

La Trombosis Venosa Profunda es un serio trastorno que puede ocasionar graves complicaciones, como por ejemplo la Embolia Pulmonar, que puede ser fatal y provocar la muerte.

Los resultados de estadísticas muestran que en los Estados Unidos, la Embolia Pulmonar (la más grave y principal complicación de la Trombosis Venosa Profunda) causa la muerte de 300.000 personas por año (más que el cáncer y el SIDA juntos). Por esta razón, es importantísimo estar informado sobre la Trombosis Venosa Profunda, saber cómo prevenirla, teniendo también en cuenta que su detección temprana y correcto tratamiento, reducen los riesgos de complicaciones.

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Introducción - Trombosis Venosa Profunda (TVP)

Se denominan con este término a las trombosis (obstrucción por coagulación de la sangre con formación de trombos) de las venas profundas de los miembros inferiores. Se presentan, espontáneamente, acompañando enfermedades crónicas, en postoperatorios, en reposos prolongados, luego de traumatismos, uso de inmovilizaciones prolongadas, etc. Se observa aumento de tamaño del miembro, dolor y pesadez que generalmente no cede al comienzo con el reposo. También pueden presentarse con otros síntomas. Si el coágulo formado no es tratado, puede migrar hacia el corazón, tapando una arteria y produciendo la muerte, cuadro que se conoce con el nombre de "Embolia Pulmonar". Por este motivo es que se deberá realizar la consulta urgente ante los síntomas para iniciar el tratamiento adecuado, previniendo las temibles complicaciones como el embolismo pulmonar, y posteriormente las secuelas en los miembros.

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¿Qué es una Trombosis Venosa Profunda?

La Trombosis Venosa Profunda (trombo: coágulo + osis: proceso patológico) es un tipo de evento tromboembolítico venoso grave, una afección que puede ser fatal. La trombosis venosa profunda se produce cuando se forma un coágulo de sangre en las venas profundas del cuerpo, usualmente en las venas de los miembros inferiores, impidiendo total o parcialmente la circulación de la sangre. Los coágulos de sangre o trombos, pueden formarse cuando la sangre se espesa y se agrega formando grupos que son los coágulos de sangre. La mayoría de los coágulos se forman en venas profundas de la pierna, el muslo y la pelvis, pero esto no quiere decir que no pueden formarse en venas profundas de otras regiones del cuerpo. Los pacientes no siempre se dan cuenta o son conscientes que un coágulo se ha formado. La trombosis venosa profunda no tratada puede ser peligrosa, producir una embolia pulmonar y hasta la muerte si no es diagnosticada tempranamente y tratada correctamente. Si estos coágulos o trombos o una parte de ellos se desprende de las paredes interiores de las venas donde yacían inmóviles y comienzan así a viajar o migrar por el torrente sanguíneo dentro de las venas, a este coágulo o parte del mismo se lo denomina "émbolo". El coágulo en movimiento (émbolo) puede migrar desde las piernas hacia el pulmón; cuando este coágulo se impacta en el pulmón, se produce un grave complicación de la Trombosis Venosa Profunda llamada Embolia Pulmonar, o Tromboembolismo Pulmonar. El coágulo bloquea la circulación sanguínea dentro de la arteria pulmonar o una de sus ramas, dañando el pulmón e impidiendo o dificultando la respiración. La Embolia Pulmonar puede tener consecuencias fatales y si es masiva puede producirse la muerte. Los coágulos de sangre en el muslo tienen mayor tendencia a desprenderse y causar una embolia pulmonar que los coágulos en las piernas (por debajo del muslo) y otras partes del cuerpo.

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Causas de la Trombosis Venosa Profunda

En el año 1859, el patólogo alemán Rudolf Virchow delineó una tríada de los que él creía eran los 3 principales factores causantes del Tromboembolismo Venoso:

  • Estasis o estancamiento venoso causado por un cambio en la circulación sanguínea o en su volumen.
  • Daño de las paredes de vasos, causada por inflamación o lesión.
  • Hipercoagulación (tendencia incrementada de la sangre a coagular).

En la Trombosis Venosa Profunda, los coágulos pueden formarse por varias causas:

  • Daño de las paredes de las venas, que pueden ser producto de lesiones causadas por factores químicos, físicos o biológicos. Estos factores, que dañan y lesionan las venas incluyen la cirugía, lesiones graves (por ejemplo: accidentes), inflamación y una respuesta inmune.
  • Circulación sanguínea lenta, estancamiento de la sangre en las venas, estasis venoso. Se reduce el flujo y/o volumen sanguíneo por alguna razón. La falta de movimiento, la inmovilidad prologada puede causar un enlentecimiento de la circulación y el estancamiento o inmovilidad de la sangre. Esto puede ocurrir después de una cirugía, si se está en cama durante mucho tiempo (por ej. por una enfermedad), o si se realizan viajes largos, o si se está sentado mucho tiempo, todas situaciones que se destacan por la inmovilidad prolongada o movilidad restringida.
  • La sangre es más densa de lo normal, o tiene mayor propensión a coagular que lo normal o presenta una tendencia a coagular más rápidamente que lo normal. Esta situación puede darse por problemas o trastornos de hipercoagulación, que aumentan las tendencias normales de la sangre a coagular y a formar coágulos. Los trastornos de la coagulación son variados y pueden ser adquiridos o heredados. De los heredados, los tres más comunes son las deficiencias de Proteína C, Proteína S y Antitrombina III. El Factor V de Leiden es un trastorno de hipercoagulación heredado presente en el 5% de las personas blancas. Se trata de una mutación del Factor V presente en humanos, que lo hace resistente a su desactivación. El Factor V de Leiden es responsable de coagulación excesiva (hipercoagulación). La hipercoagulación se produce debido a que el Factor V de Leiden es resistente a ser desactivado, degradado por la proteína C activada, provocándose así la coagulación excesiva por parte de este factor. La Protrombina es otro de los factores que intervienen en la coagulación. El trastorno conocido como Protrombina 20210 es debido a una mutación genética del gen de Protrombina, y provoca niveles aumentados de protrombina más allá de lo normal. Esta condición afecta a las personas de descendencia europea y es encontrado en 2 a 3% de esta población, y supone un aumento en el riesgo de sufrir trombosis venosa profunda. A mayor niveles de Protrombina, mayor coagulación. Niveles elevados de otros factores que intervienen en la coagulación, también elevan el riesgo de trombosis, pero no está claro si son adquiridos o heredados. Estos incluyen el fibrinógeno, y los factores II, VIII, IX y XII.
  • Una combinación de los factores antes mencionados.

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Síntomas de la Trombosis Venosa Profunda

Aproximadamente la mitad de las personas con Trombosis Venosa Profunda experimentan síntomas. Muchas personas pueden tener Trombosis Venosa Profunda asintomática u oculta (sin síntomas). Los síntomas de la Trombosis Venosa Profunda pueden ser sutiles, mínimos y difíciles de detectar o directamente puede no haber síntomas. Los síntomas ocurren en la pierna afectada por el coágulo formado dentro de una de las venas profundas. Dado que hay muchos otros trastornos que producen síntomas similares a los de la Trombosis Venosa Profunda, como por ejemplo, esquinces musculares, infecciones de la piel, flebitis (inflamación de la vena), etc., la Trombosis Venosa Profunda es difícil de diagnosticar sin practicar exámenes o estudios específicos.

Los síntomas de la Trombosis Venosa Profunda son:

  • Hinchazón, edema de la pierna, o hinchazón a lo largo del trayecto de una de las venas de la pierna.
  • Dolor o molestias en la pierna que pueden ser sentidos solamente al caminar o al estar de pie.
  • Aumento de la temperatura o calor en el área de la pierna hinchada o dolorida. El área puede sentirse caliente o cálida al tacto.
  • Piel de color rojiza o pérdida de color (decoloración) de la piel en la pierna afectada o en el área de la pierna afectada.

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¿Qué hacer si se tienen síntomas de Trombosis Venosa Profunda?

Que hacer si se tienen síntomas: Hable o vea a su médico inmediatamente (urgente)!

Como la Trombosis Venosa Profunda puede ocurrir con poco o sin previo aviso, la mejor acción contra la Trombosis Venosa Profunda es la prevención.

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Factores de riesgo para Trombosis Venosa Profunda o situaciones que pueden propiciar su desencadenamiento o actuar como desencadenantes

Su médico es la persona indicada para evaluar el riesgo que usted tiene de sufrir una Trombosis Venosa Profunda. Hable con su médico acerca de ello. Aunque hay ciertos factores de riesgo que aumentan las posibilidades en algunas personas de sufrir una Trombosis Venosa Profunda, cualquier persona puede sufrir una Trombosis Venosa Profunda independientemente de estos factores. Esta es una lista incompleta de algunos de estos factores y situaciones. Los factores tienen diferentes grados de importancia. El grado de riesgo de sufrir Trombosis Venosa Profunda estará dado por la cantidad de factores que se poseen o estén presentes en una persona, y por el grado de importancia de cada factor en sí mismo; es su médico el que puede evaluar su riesgo. El orden en esta lista es aleatorio:

  • Insuficiencia cardíaca congestiva o insuficiencia pulmonar
  • Movilidad restringida
  • Cáncer (pasado o presente)
  • Obesidad
  • Edad mayor de 40 años (La Trombosis Venosa Profunda es más común en adultos a partir de los 40 años, pero cualquiera en riesgo puede desarrollarla. El riesgo aumenta a medida que aumenta la edad).
  • Cirugía reciente
  • Fumar
  • Previa Trombosis Venosa Profunda o Embolia Pulmonar o antecedentes familiares de estos.
  • Várices
  • Enfermedades inflamatorias (Ej.: lupus eritematoso sistémico, enfermedades reumatológicas, enfermedad inflamatoria intestinal, etc.)
  • Trastornos de coagulación
  • Inmovilidad prolongada (estar sentado o acostado por períodos prolongados puede disminuir la circulación sanguínea y causar un estancamiento de la sangre).
  • Accidentes, traumatismos, lesiones de consideración (Ej.: caídas, rotura de un hueso, accidentes automovilísticos, etc.)
  • Embarazo: las mujeres embarazadas tienen una probabilidad 5 veces mayor a desarrollar Trombosis Venosa Profunda en comparación con mujeres no embarazadas. El riesgo aumenta durante el tercer trimestre e inmediatamente después del parto.
  • Las mujeres que toman pastillas anticonceptivas o estén en terapia de reemplazo hormonal, el uso de Tamoxifeno y otras drogas que contengan estrógenos, pueden elevar el riesgo de desarrollar Trombosis Venosa Profunda.
  • Aborto o pérdida del embarazo dentro de los 3 meses.

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¿Cómo se trata la Trombosis Venosa Profunda, cómo es el tratamiento?

Las metas del tratamiento son las de impedir que el coágulo sanguíneo aumente su tamaño, que el coágulo se desprenda y provoque una Embolia Pulmonar y prevenir que la trombosis se repita nuevamente en el futuro. El tratamiento es precedido del diagnóstico de la Trombosis Venosa Profunda, para lo cual pueden necesitarse estudios como el Ecodoppler Venoso, la Venografía y la Resonancia Magnética. A diferencia de la Tromboflebitis Superficial, la Trombosis Venosa Profunda usualmente requiere la hospitalización del paciente.

Usualmente se utilizan drogas de dos tipos: anticoagulantes (estas drogas bajan la capacidad de coagulación de la sangre, evitando que coágulos ya formados se tornen mayores y evitando la formación de nuevos coágulos en la sangre) y trombolíticas (estas drogas disuelven los coágulos sanguíneos y se administran usualmente en casos de mayor gravedad).

Personas que no puedan recibir las drogas anteriormente descriptas, pueden necesitar de cirugía para remover el coágulo o para la implantación de un filtro. El filtro puede ser colocado mediante cirugía dentro de la vena cava del abdomen. Se trata de una malla, red o rejilla que cumple la función de filtrar la sangre, y evitar que un coágulo que se halla desprendido pueda viajar por las venas y llegar hasta los pulmones produciendo una Embolia Pulmonar.

Complementariamente, y para reducir al mínimo posible el dolor y las molestias, el médico puede indicar, según el caso, elevar la pierna afectada siempre que sea posible, aplicación de calor para aliviar el dolor y reducir la hinchazón, usar vendajes de compresión o medias de compresión, evitar períodos largos de inmovilidad, etc. En el caso de las vendas o medias de compresión estas tienen la función de prevenir la hinchazón y edema de la pierna asociada a la Trombosis Venosa Profunda, ayudando a evitar el estancamiento de la sangre y la formación de coágulos.

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¿Cuáles son las complicaciones de la Trombosis Venosa Profunda?

Algunas de las complicaciones pueden ser la Embolia Pulmonar, el Síndrome Postrombótico y la Insuficiencia Venosa Crónica.

La Embolia Pulmonar es una grave complicación de la Trombosis Venosa Profunda. Parte del coágulo sanguíneo se desprende de la vena y viaja por ellas hasta el pulmón, donde bloquea la arteria pulmonar o una de sus ramas, dañando el pulmón e impidiendo o dificultando la respiración. La Embolia Pulmonar puede tener consecuencias fatales y si es masiva puede producirse la muerte. Algunos de los síntomas de la Embolia Pulmonar pueden ser:

  • Sensación de falta de aire. Ocurre de repente.
  • Dificultades para respirar
  • Dolor en el pecho
  • Sudoración
  • Tos
  • Tos con sangre
  • Latido del corazón rápido o irregular
  • Sensación de ansiedad y nerviosismo
  • Sentirse mareado o desmayarse

Si se experimentan estos síntomas de la Embolia Pulmonar, se debe pedir asistencia o ayuda médica urgente y ser llevado a un hospital.

El Síndrome Postrombótico es otra de las complicaciones de la Trombosis Venosa Profunda, aparece como resultado del daño provocado a las venas a causa del coágulo sanguíneo que actúa disminuyendo la normal circulación de la sangre en la zona/s afectada/s. El síndrome Postrombótico puede aparecer posteriormente a una Trombosis Venosa Profunda. Usualmente aparece dentro de los 6 meses de haber sufrido la Trombosis Venosa Profunda, pero puede hacerlo hasta 2 años después.

En el Síndrome Postrombótico, el miembro afectado puede volverse crónicamente hinchado y dolorido. El Síndrome Postrombótico, no es fácil de diagnosticar ya que sus síntomas son muy parecidos a los de la Trombosis Venosa Profunda. Sus síntomas pueden ser hinchazón o edema de la zona afectada, descoloración de piel de la zona afectada, dolor en la pierna, formación de várices, úlceras.

Los tratamientos del Síndrome Postrombótico pueden consistir en la toma de aspirina, diuréticos y el uso de vendas de compresión entre otros. El médico evaluará cada caso en particular e indicará el tratamiento adecuado a cada persona.

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Prevención de la Trombosis Venosa Profunda y la Embolia Pulmonar

La Trombosis Venosa Profunda y la Embolia Pulmonar pueden prevenirse conociendo sus síntomas y controlando y disminuyendo los factores de riesgo y consultando con su médico. Como los síntomas de este trastorno aparecen con poco o nada de aviso, es importantísimo estar informado y conocer cuáles son estos síntomas, para poder así detectarlos cuando aparezcan y realizar la consulta con el médico urgente. A su vez también es importantísimo conocer cuáles son los factores de riesgo para poder eliminarlos, controlarlos o disminuirlos activamente previniendo así la Trombosis Venosa Profunda y la Embolia Pulmonar.

Algunas de las principales formas de prevención del la Trombosis Venosa Profunda y la Embolia Pulmonar consisten en:

  • Vea a su médico y converse con él acerca de bajar sus posibilidades de sufrir una Trombosis Venosa Profunda. Los médicos podrán indicarle las medidas preventivas adecuadas a su situación particular. Hay personas que necesitarán usar medias de compresión o tomar determinados medicamentos, y es por esto que es importante hablar con su médico acerca de su riesgo y las formas de prevención.
  • Adoptar modos de vida saludables, como por ejemplo, una alimentación sana y la práctica de ejercicio regularmente (ayudan a mantener sano el corazón, estimulan la circulación y ayudan a bajar de peso).
  • Bajar de peso si se está excedido. Controlar el peso. Tratarse si se tiene obesidad o sobrepeso (el sobrepeso y la obesidad dificultan la circulación de la sangre y muchas veces tienen como consecuencia el bajo nivel de actividad de las personas -factores de riesgo para la trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar-).
  • Dejar de fumar.
  • Controlarse la presión, y seguir las indicaciones del médico.
  • Controlar los niveles de colesterol, seguir indicaciones del médico.
  • Realizarse los chequeos médicos regulares correspondientes, de acuerdo a la edad y a las indicaciones del médico.
  • Si va a realizarse una cirugía, y sobretodo si esta implica un período de internación u hospitalización en cama, o inmovilización, converse con su médico o cirujano acerca de sus riesgos de sufrir una TVP y las maneras de prevenirlo. Es probable que su médico le administre anticoagulantes, que use vendajes durante y/o después de la cirugía, y que le indique la realización de determinados ejercicios mientras está en reposo en el hospital o en su casa. Recuerde que una cirugía es por sí misma un factor de riesgo para TVP. Determinados tipos de cirugía tienen riesgo mas alto para TVP que otras. Al riesgo de la cirugía, como factor de riesgo en sí mismo para TVP, se le sumarán los riesgos adicionales que pueda o no tener el paciente: obesidad, tabaquismo, edad mayor a 40 años, antecedentes familiares de TVP o Embolia Pulmonar, etc; para de esta forma averiguar el nivel de riesgo de ese paciente en particular a tener una Trombosis Venosa Profunda.
  • Permanecer activo, incluso en momentos de inmovilidad o de restricción de la movilidad. La inmovilidad por largos períodos es un factor de riesgo, ya el NO moverse disminuye la circulación de la sangre y puede provocar su estancamiento. Un ejemplo de esta situación son los viajes, en los que se está inmóvil por varias horas. Existen simples ejercicios que se pueden practicar aunque se esté sentado para ayudar a la circulación de la sangre y que la misma no se estanque. En viajes de duración mayor a 4 horas se recomienda:
    • Levántese y muévase cada 2 o 3 horas.
    • Mientras esté sentado o inmóvil practicar ejercicios con las piernas y los hombros.
    • Manténgase hidratado y tome mucha agua.
    • Evite tomar alcohol y bebidas que contengan cafeína.
    • Evite cruzarse de piernas por períodos largos.
    • Hay personas que pueden necesitar medicación especial y otras medidas para viajes largos.

Como hay personas que pueden llegar a necesitar medicación especial y/o el uso de medias de compresión y otras indicaciones, por ejemplo, antes de realizar un viaje largo, o por su riesgo o condición presente, es que deberá hablar con su médico acerca de su riesgo de padecer una TVP y de las maneras de prevenirla.

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Embarazo y Trombosis venosa profunda y Embolia pulmonar

La incidencia de la Enfermedad Tromboembolítica Venosa, con sus manifestaciones como Embolia Pulmonar y Trombosis Venosa Profunda, se incrementa de 2 a 4 veces durante el embarazo. El NO tratamiento de la Trombosis Venosa Profunda puede resultar en una Embolia Pulmonar fatal y no fatal. Por estos motivos, cuando se sospecha de ella, es de mayúscula importancia diagnosticar la Enfermedad Tromboembolítica Venosa cuando esta presente e igualmente descartarla cuando no lo está, teniendo en cuenta que uno de los tratamientos que en general se realiza con heparina (HNF; HBPM) tiene riesgos de importancia para la madre (Ej.: trombocitopenia, hemorragia, osteoporosis), para el feto (Ej.: hemorragias en la unión útero-placentaria) y para el neonato (Ej.: hemorragias durante el trabajo de parto).

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Trombosis venosa profunda y cáncer

El cáncer es un factor de riesgo para la trombosis venosa, lo cuál debe ser tenido en cuenta para poder prevenir una trombosis. Se calcula que entre un 1% y 2% de las personas diagnosticadas con cáncer, desarrollan una trombosis al año siguiente. Además de ello, investigaciones sobre el tema estiman que aproximadamente un 10% de los pacientes que han sufrido una trombosis no desencadenada por traumatismos, cirugías, inmovilizaciones, etc., desarrollan cáncer al año siguiente. Esta es la razón por la que se recomienda investigar la posibilidad de un cáncer no descubierto. No todas las personas diagnosticadas con cáncer tienen el mismo riesgo de sufrir una trombosis, el riesgo difiere de acuerdo a varios factores, como por ej. el o los órganos afectados por el cáncer y el estadio evolutivo en que se halle la enfermedad.

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